El  bebé está creciendo muchísimo, especialmente desde ahora hasta la semana 24. Esta semana sentirás que el útero empieza a expandirse hacia tu abdomen.

Un cambio interesante en el crecimiento de tu bebé es la forma como poco a poco la cabeza disminuye la velocidad de crecimiento en comparación al resto del cuerpo.

En esta semana el bebe empezara a generar sus propios glóbulos rojos. Y comenzará a producir orina, el principal componente del líquido amniótico. La piel es todavía transparente y su cuerpo se va alargando. Se pueden ver sus vasos sanguíneos.

En el caso de tener un hijo varón, esta semana sus testículos comenzarán a producir la hormona masculina testosterona.

Se ha producido la metamorfosis el embrión ha aumentado 5 veces su tamaño, 200 células han tomado posiciones y algunos músculos y nervios se mueven. Tiene hígado, riñones y un estómago del tamaño de un granito de arroz.

Sus huesos ya empiezan a endurecerse. Sus dedos están separados y pronto será capaz de abrir y cerrar sus puños. Ya da patadas y se estira, sus movimientos son fluidos.  Conforme su cuerpo crezca, sus movimientos aumentarán.

Comenzará a mover las piernas y rebotará y saltará en las paredes del útero. Se trata del reflejo patelar, un recurso biológico que nos programa para andar.

Las molestias matinales que venias teniendo en estos meses comienzan a desaparecer, aunque evidentemente depende de la madre, hay madres que tardan un poco más.

La cantidad de sangre que circula por tu cuerpo sigue aumentando. Es posible que tu respirar sea más rápido y que transpires más de lo usual.

Además de un olfato más pronunciado puede ser que notes que produces más saliva, a veces con un sabor un poco metálico. Pueden ser cambios molestos pero no debes preocuparte por ellos.

Empezarás a notar más y más tu embarazo, ya que estás iniciando el segundo trimestre. Una mujer embarazada suele aumentar aproximadamente entre 1 y 2,5 kilos durante el primer trimestre, 6,5 kilos durante el segundo y 5,5 kilos durante el último trimestre. Sin embargo, estos aumentos dependen también de cuál era tu peso antes de concebir. Controla tu aumento de peso y consúltalo con tu médico.

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